domingo, 14 de julio de 2013

La vida viene con lágrimas, pero sin sonrisas no sería vida.

Hola, ¿qué hay? Soy una de las infinitas lágrimas que alguna vez derrochaste sin motivo alguno, solamente para "sentirte mejor", también hablo en voz de todas esas lágrimas que día tras día tus ojos fabrican pues añoran los momentos que atrás se quedaron, hoy me toca hablar por todas esas lágrimas que desembocaron en tu boca, y que nadie estuvo ahí para quitártelas de tu rostro y decirte "No llores, y si lo haces lo haré contigo", quería decirte que la vida muchas veces no nos trata como nos gustaría, tenemos que hacer frente a despedidas que llegan demasiado pronto, en definitiva, la vida nos da lágrimas pero hay veces que no nos regala sonrisas que borren lo vivido. Soy una de esas sonrisas que te salen al pensar en ciertas personas que desprenden felicidad en tu ser, una de esas sonrisas tontas que salen sin más, soy esa sonrisa que salió después de una lágrima, soy esa sonrisa que jamás deberías de perder por muchos obstáculos que la vida pueda ponerte. También soy esa pequeño reproche que hiciste en determinados momentos cuando las cosas no salieron como tú deseabas, y lo más fácil era echarme a mi la culpa, soy ese pero que hizo que las cosas no fueran perfectas, pero que a la vez hizo que los defectos te terminarán gustando.

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