La perfección en sí no existe, de eso tenemos que ser conscientes.
Sí todas las personas fuéramos perfectas, no tendríamos que aprender, superaríamos los baches con creces, y la vida no nos enseñaría nada.
Por el mismo motivo, miles de personas que se dedicaran a la enseñanza, no nos podrían ayudar, ya que ya sabríamos todo.
Una persona nace para aprender, nadie hemos nacido sabiendo.
Si naciéramos perfectos, esa dulce sensación de "La primera vez" moriría. No sabríamos valorarla.
Vivimos en una sociedad que nos avergonzamos de nuestros defectos, muchas veces esos defectos llevan a grandes complejos, que no nos dejan ser felices 100%.
Pero todas cosas tienen buenos y malas cosas, todos tenemos defectos, unos en mayor cantidad, y otros en menor cantidad, pero actúan de la misma manera en nosotros.
Y es una cosa que creo que no muchas personas hemos aprendido a combatir, ni aceptamos nuestros pequeños defectos, solamente aceptamos nuestra parte buena.
Quizá para ti sea un defecto, pero para otra persona, ese defecto le encantará, aprenderá a encontrar el encanto a esa parte de ti que tanto odias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario