miércoles, 4 de junio de 2014

Grandes palabras para la más pequeña.

Todavía no has nacido, ni has sido concebida, pero siento la necesitad de escribir estas palabras, para que en un futuro, cuando tengas que llegar a nuestras vidas, vengas llena de felicidad, por el cúmulo de cosas que podremos aportarte y podrás aprender de este dulce y amargo mundo. Quiero que sepas, que nuestra forma de decirte -Bienvenida-estará llena de nervios, temor, ganas y dudas, muchas dudas, en cuanto a si lo haremos bien,mal, pero sabemos que iremos aprendiendo, nunca dejaré que te vayas antes de lo previsto si Dios te ha elegido para formar parte de este mundo y también de nosotros. Prometo recibirte con la mejor de nuestras sonrisas, la sonrisa más sincera, más verdadera, más real y más emotiva que habrá lucido en nuestro rostro, también prometo mirarte a cada segundo a los ojos, será mi forma de decirte gracias por hacer de mi cuerpo un hogar para ti, también sonreiré cada vez que te escuche murmurar, eso querrá decir, que necesitas de nosotros, y así será desde el primer día de vida, hasta que Dios nos lo permita.
Estaremos atentos a cada avance en ti, a cada cosa nueva que hagas, a cada pequeño paso que des en tu recién nacida vida, porque cada escalón en ti, será una medalla ganada en nosotros como padres.
No podré darte siempre los consejos más perfectos, pero sí los más sabios, los que no se aprenden a base de repetir, sino aquellos que la vida te hace aprender. Tampoco podré ser la mejor madre del mundo, pero me encargaré de ser la mejor madre para ti, y con eso me sobrará. Quiero que seas una persona afortunada, por tenernos a tu lado, aunque nosotros siempre estaremos mucho más afortunados, por haber creado una vida como resumen de una bella historia de amor. Quiero que tus preocupaciones, sean también mías, no te preocupes amada hija, que nunca tus preocupaciones para nosotros serán "tonterías", es más, detendremos lo que estemos haciendo, urja o no, y nos sentaremos a escucharte, eso hará también en nosotros darnos cuenta que vas creciendo, y te vas dando cuenta de que el mundo, está lleno de preocupaciones que juntos podremos resolver. Lo primero en la acogedora Familia que crearemos, seréis vosotros, nuestras preocupaciones, alegrías, temores, llantos, sonrisas y tiempo, rondarán en cuanto a vosotros, porque sabemos que cuando más lo necesitemos, vuestras preocupaciones, se reflejarán en nosotros.
Os inculcaremos muchos valores, pero valores verdaderos, de los que con tal sólo conocer a una persona, te hacen ver que Dios le hizo tan perfecta interiormente, como por fuera. Nunca daremos demasiada importancia al dinero, viviremos con lo que tenemos, y lo que tengamos será compartido, no habrá grandes lujos ni riquezas, pero sí las cosas más necesarias, básicas y que más felices os hagan,
Si una noche pequeña tienes miedo, nos quedaremos a tu lado a verte dormir, nosotros guardaremos tus sueños, y por la mañana lo primero que te preguntaremos será -¿Qué tal has dormido?-, no quiero que en tu vida tengas miedo, sólo temor.